sábado, 25 de marzo de 2017

"happiness only real when shared"



te pasa los primeros años vagabundeando por tu mente,
haciendo cabida a conocimientos útiles y absurdos
que te enseñan mentes confundidas,
y buscas la alegría instantanea
trotando por las mismas calles de siempre.

A veces cambias de lugar
y muchas veces cambias de ideología
con el peso de una mochila llena de trastos que no son tuyos,.
aunque pienses que si
que son parte de tus costuras.

Finalmente te sientes un afortunado al encontrar el camino que te hará feliz:
vacías tu maleta
y te lanzas en solitario a recorrer el camino
con una inmensa sonrisa que ayuda a sortear los imprevistos,
con la seguridad de la ignorancia
con un cepillo de dientes y una cajetilla de tabaco como compañeros de habitación.

Los años y los soles pasan por tu cama
quedando como manchas en las sábanas del pasado,
y en vez de trotar comienzas a caminar
con mas tiempo para mirar  la realidad de tu alrededor
...y ves que todo a cambiado:
la verdad era falsa,
algunas mentiras verdaderas,
los problemas eran menores
la felicidad pasada se observa más luminosa desde el futuro
y las promesas se hicieron realidad.

Intentas frenar para entender
pero el reloj no se para
y debes decidir mientras andas a una velocidad que no te sienta bien.

Creías que serías feliz al alcanzar tus metas,
al llegar a ser la persona que siempre quisiste ser.
Creías que eras feliz contigo y con los regalos que la vida ofrece.
Vuelve la confusión aun sabiendo que tu decision era la correcta.

Donde esta esa sensación que la felicidad produce?



que gran enseñanza olvidé en el cajón
cuando le vi escribir esa frase en su libreta...

"happiness only real when shared"




*

viernes, 9 de diciembre de 2016

We are all crazy!!!

Millones de personas han huído y siguen huyendo de sus países,
ya sea South Sudan, Nigeria, Burundi, Siria...y tantos otros.
Se agrupan por miles creando grandes comunidades donde algunas organizaciones
(una de ellas Oxfam, con quien trabajo)
les prestan apoyo para tener cubiertas las mínimas necesidades de vida exigibles para cualquier ser humano.

Visito y trabajo en los países que abren sus fronteras y ofrecen un espacio de su terreno para albergarlos...
(sea por humanidad o por beneficio propio)
y así, con un dinero que proviene de la comunidad internacional
se crean las infraestructuras sostenibles en el tiempo
que darán base a la creación de estos nuevos grandes pueblos.


La economía se fortalece en estas comunidades de acogida que antes parecían olvidadas.

En Europa, damos por hecho que estos países están menos desarrollados...
sin embargo, ellos son mucho más coherentes que nosotros
(y la coherencia siempre he pensado que es síntoma de madurez).

Europa está en crisis económica
y suelta millones de euros que se aprovechan en los países de acogida.

Europa, en crisis social que desembocará en falta de recursos humanos para pagar los beneficios sociales de los cuales me beneficio, se desprende del dinero que no le sobra, para evitar la llegada de las personas que podrían ayudar a solventar este problema inminente.
(¿cuánto dinero ha ido hasta Turquía para "proteger" el miedo de los xenófobos?
y lo que no sabemos...)

Ya no se trata de recuperar la filosofía humanista  que recorrió Europa en sus principios,
se trata de la lógica económica que rige nuestros países.

Escondidos en nuestra cueva
por miedo a perder lo que estamos consumiendo...
...lo que estamos agotando.

No somos coherentes con nuestra razón
ni con nuestro corazón,
y eso está consumiendo nuestro viejo continente a pasos agigantados.

Aún mantengo la esperanza
de que nuevos lideres aparezcan
para cambiar el rumbo
para ir a favor del viento de la historia
en lugar de ahogarnos en nuestros propios lamentos.

Tras Niger, he visitado los campos de refugiados Sudsudaneses en Etiopia,
y ahora desde Tanzania, en la region de Kigoma,
veo los mismo:
una lógica dentro del caos.

Volveré en breves a mi querida Europa
para regocijarme y disfrutar
de sus últimos años de incoherencia ordenada.

Yo estoy loco,
lo mismo que tú...

todo este mundo está loco de atar...



*

lunes, 24 de octubre de 2016

El olvido de un pueblo estoico


Cuando las tormentas son más fuertes
cuando el cielo se vuelve tan oscuro y asusta
cuando el viento a ráfagas te tumba
cuando los truenos suenan a muerte...

...entonces me convierto en roca fría e inamovible ante la tempestad
resistiendo embestidas por mi propio peso que me enraíza a la tierra
escondido en medio de la multitud solo y sin vida aparente
pero templado en lo más adentro

...entonces me convierto en agua fluyendo río abajo
con cambios de velocidad y forma 
calmando los nervios
o agitando la superficie 
dependiendo del momento,
a veces callado y otras desenfrenado... despilfarrando alegría.




Niger me esta alzando hacia mis límites
pero debo poder mantener el rumbo.


No tarde mucho en enfadarme por la horrible realidad de esta gran crisis
olvidada
olvidada por todo
olvidada por todos.





Veo, hablo y siento lo que muchísimos sufren
bajo el sol abrasador que ilumina toda la cuenca del lago Chad
(puro desierto, si no queda claro, si a alguien se le pasa por alto...)

Esta es una de las grandes crisis humanitarias que asolan el planeta,
el mismo que nos acoge, el mismo que maltratamos.
Esta es una de las grandes crisis humanitarias del tiempo en que vivimos
pero esta es silenciosa, esta olvidada
por los millones de medios que nos rodean
por una humanidad cada vez menos humana.
Se cierran los ojos sin ser una solución.


El lago Chad se muere poco a poco bajo el calor del Sahara,
se evapora dejando salitre sobre la arena.
Tres países se ahogan poco a poco  en una lucha
por el territorio y las mentes.

Pueblos enteros de Niger, Chad y Nigeria huyen y se juntan ante el avance de la violencia,
bajo un calor abrasador se protegen con las pocas cosas que cargaron andando desde sus villas
y los pocos materiales disponibles a su alrededor,
mientras la arena se cristaliza bajo el retroceso de las aguas del lago.

Días que pasan buscando agua y huyendo de un sol inclemente...

Cientos de vidas con sus sueños, vivencias y esperanzas destrozadas por una sin-razón.

...olvidadas


Tras 10 semanas de intenso trabajo
y de estoico amarre a la realidad...
...estoy cansado sin desfallecer,
mentalmente agotado por lo intenso y difícil  de cada paso,
que hay que dar,
porque hay que seguir adelante y saber amoldarte a cada situación.

El calor vuelve a llamar a mi puerta
y le recibo con el aire acondicionada de mi habitación...
y no me siento mal por ello,
pero si afortunado.

















¿dónde esta el limite del sufrimiento?
muy lejos del mío...biensûre!!



*


domingo, 4 de septiembre de 2016

en route!!

Largas horas de coche
esa es una de mis constantes.


Carreteras interminables
caminos retorcidos
desiertos arañados
tundras serpenteadas...
paisajes que pasan de mis ojos a mi memoria
y de ahí a las hojas escritas por mi pluma.

Caminos de ida y vuelta que nunca son el mismo
acompañados de personas nunca indiferentes,
horas que pasan entre palabras con sin-sentido,
musicas inesperadas, silencios estridentes...

Esta es una de las maravillas que me procura este sueño que voy haciendo realidad cada día.
Durante los últimos cinco años
he abierto caminos sobre  las dunas y las explanadas del desierto del Sáhara
he cruzado fronteras invisibles de guerra en la jungla asiática
con camiones cargados y minas a cada lado,
he empujado coches estancados en el fango rojo del África central
rodeado de la nada y con la lluvia empapando mi cuerpo,
he sorteado profundos agujeros en carreteras principales que serpenteaban
para subir y bajar altas colinas llenas de plataneros, plantaciones de té...


Y en esta última semana he recorrido mas de 1.400 kms de una carretera en Niger,
fluyendo casi en paralelo al río del mismo nombre y a la frontera con Nigeria,
cientos de kilómetros del Sahel
territorio neutral entre el Sáhara y las junglas africanas,
durante dos largos días,
donde mis ojos se pegaban a la ventanilla
observando los contrastes que la época de lluvia ha producida en esta zona desértica:
un manto verde brillante que ha crecido junto a amarillas dunas de arena,
cielos azules y carreteras grises,
camiones que rascan el cielo con su mercancía
y carromatos tirados por un burro y conducidos por niños...

Mis pensamientos a veces se mezclan con el paisaje y sonrío,
otras veces vuelan hasta los recuerdos que volverán en el futuro
y otras se pierden en la nostalgia de no poder compartir mis vivencias con la gente a la que más quiero.



Las horas pasan volando sin darte cuenta
mientras hago estas indescriptibles rutas
rodeado de naturaleza viva y muerta
que en pocos cuadernos de viaje figuran.


Sigo soñando despierto
sigo arañando el cielo
vivo consciente
y eso es lo que me levanta a diario






*





domingo, 7 de agosto de 2016

Descubriendo el agua en Rwanda


Un día más tarde de lo esperado aterrizo en Kigali.
Un día pasado en Barcelona que comenzó con una sabrosa acogida en forma de cena por parte de Lorena y Jauma.
Un día que aproveché en la oficina de Oxfam para recopilar información sobre el destino que me espera a mitades de agosto, Niger... pero esa otra historia que ya llegará.


Como iba diciendo,
el avión aterrizaba en Kigali, capital de Ruanda.
Cuando escuchamos el nombre de este pequeño país
el país de las mil colinas,
encerrado en el centro-oeste de África,
a mucha gente le viene a la cabeza el genocidio ocurrido dentro de sus fronteras a mediados de los '90...
...pero ya ha pasado mucho tiempo desde entonces...y muchas cosas...
una relativa paz ocupa sus tierras y a sus gentes,
ya sean hutus o tutsis, aunque esa separación desapareció oficialmente tras la masacre,
y socialmente no la observo...aunque tampoco pregunto por ella.

La bonita y desarrollada ciudad de Kigali tan sólo me acoge una noche antes de coger carretera hacia el sur-oeste del país, a la región de Kirehe.
Tras apenas 3 horas de carretera, subiendo y bajando incontables colinas,
donde vuelvo a disfrutar del paisaje coloreado por la tierra roja y la verde naturaleza que ofrecen estos países del centro del continente africano,
llegamos a la villa de Nyakarambe,
donde Nega (mi compañero de trabajo en esta ocasión) y yo nos instalamos en una especie de pensión. No tardamos en volver a subirnos al todoterreno para recorrer los kilómetros que aun nos faltan hasta llegar al destino de nuestra misión, el campo de refugiados de Mahama.
Primero 15 minutos por carretera y luego 40 minutos más por los caminos de tierra que nos llevan hasta la frontera con Tanzania, a la vera del río Kagera...
...donde se asientan los cerca de 50,000 refugiados burundeses que llegan huyendo de la crisis política (y militar) de su país desde hace poco más de un año.


Esta vez me toca trabajar como un ingeniero hidráulico más que nunca.
Exclusivamente se me pone al cargo del estudio de terreno que me ayudará a diseñar un modelo estándar para red de abastecimientos de aguas en campos de refugiados, y en este caso, también debo aportar directrices para la mejora del funcionamiento del abastecimiento del campo de Mahama.


Durante los 7 días que pasamos en el area recorremos, pateamos y trochamos por cada rincon de esta gran villa en construcción, y así tomamos los datos con GPS;
mediante conversaciones con las personas beneficiarias de nuestro trabajo adquirimos otras informaciones tanto o más importantes;
y con la inestimable ayuda de Norbert y su estación total topográfica, completamos el estudio altimétrico tan importante cuando hablamos de la distribución de aguas.



Vuelvo a sentirme un ser extraño,
como un mono en un zoológico al que todo el mundo observa.
El único de piel clara.
Principalmente son los niños los que salen de todas las esquinas y me rodean.
Trato de mantenerme lo más abstraído posible de ellos (profesional?),
discutiendo con Nega las opciones y posibilidades
y colectando la información que necesitaré cuando ya frente al ordenador me siente a diseñar.
A veces se hace muy complicado hasta escucharme a mi mismo con docenas de pequeñajos gritándome "Musungu!!!" mientras me lanzan la mano...
en esos momentos intento, de una manera más o menos suave, hacerles entender que necesito tranquilidad para trabajar.
En varias ocasiones los adultos se ponen serios para alejarlos de mi...me siento aliviado, pero al mismo tiempo entristecido al verlos alejarse.
En otras ocasiones se me cae el corazón al suelo
cuando algún enano de no mas de dos años,
corriendo se abraza a mis piernas
como si yo fuese el perrito que siempre quiso tener...
recojo mi corazón de sus manos
cuando mis ojos empañados se encuentran con los suyos.

También visitamos la actual planta de tratamiento de aguas,
la cual utilizamos para potabilidad más de un millón de litros diarios del agua del río que separa Ruanda de Tanzania.

Pero a su vez, Oxfam está construyendo una planta  más permanente,
ya que se espera que este campo se mantenga por muchos años más.
Por eso se construyen también "casas" de adobe que sustituyan las tiendas de plástico donde actualmente duermen cada noche...
y letrinas con tanque séptico
y duchas mejoradas
todo comunal y todo mejorado para que aguante el paso del tiempo.

La comunidad de acogida no llega a los 5,000 habitantes
(un 10% de los refugiados a los que acogen)
y reciben
y recibirán
los beneficios de su humanidad.
Entre otras cosas, se ha construido una gran escuela donde 13,000 niños
ruandeses y burundeses
estudiarán juntos durante los próximos años...



Nos damos una mañana de descanso
y la aprovechamos para acercarnos  a la cascada de Rusumo...
Tras las pertinentes fotos,
me quedo simplemente apoyado en la barandilla
y dejo que mis pensamientos se sumerjan en las agua durante un tiempo
en el cual olvido quien soy
y donde estoy...

La fuerza del agua es imparable
y a su vez infinitamente flexible
("be water my friend!")

Aprendamos del agua.

Yo no la manejo
tan sólo trato de entenderla...
y me queda tanto por aprender...




Por último,
y como despedida ya de vuelta en Kigali,
Nega y yo nos damos un homenaje en el hotel "Mille Collines"
(para quien no conozca su historia,
ya está tardando en ver la película "Hotel Rwanda").
Y tras las ultimas reuniones,
pues otras 21 horas de vuelo,
de vuelta en Sevilla,
donde tengo que desarrollar los diseños
para los cuales he recogido tanta información y motivación.

No hay mucho tiempo,
pues en apenas 10 días me largo a una nueva respuesta de emergencia olvidada...
pero cada cosa a su tiempo...
y el mío sigo aprovechándolo magníficamente!



*

lunes, 18 de julio de 2016

La locomotora sin freno

No sé exactamente decir la fecha que dictó el comienzo.
No sé ni mucho menos poner sobre la mesa uno o varios sucesos
que pusieran en marcha la locomotora
la cual nos lleva a esta velocidad vertiginosa alcanzada en el mundo
en este último mes de Julio...
...y lo que está por venir, podría asegurar, será más aceleración...
el tren aún no ha descarrilado.

Llevamos poco más de dos semanas del mes de Julio de 2016
y las cifras de ataques considerados terroristas me dan miedo:
más de 50 entre bombas suicidas, tiroteos,
ataques con vehículos, bombas, ejecuciones,
ataques con cohetes y granadas,
coches bomba, ataques con machete...
con más de 800 muertos
y sobrepasando las 1000 personas heridas gravemente
(personas marcadas para siempre)
en 19 países que he podido encontrar en una corta búsqueda.

Pero eso no es todo...

La guerra a vuelto a Sudan del Sur
tras un brevísimo periodo de "paz"
que nadie llegó a creerse
con más de 300 muertos en los primeros días.
No puedo tampoco dejar de recordar a diario
a las poblaciones de otros países que siguen sufriendo guerras que nada bueno les trae
Yemen
Iraq
Republica Centroafricana
Siria
y otros conflictos olvidados tanto por mi como por la sociedad que me rodea.

En Turquía un intento de golpe de estado
del cual no quedan claras las intenciones
pero que dejan más sangre y piel
incrustada en el asfalto
y en la memoria de sus gentes.

Miles de personas huyendo
cruzando desiertos y mares
hacia lugares y futuros desconocidos.
El miedo a perder sus vidas calza y empuja sus pies.

El miedo
se lleva apoderando del corazón de las sociedades,
familias y personas
desde ese momento que no se delimitar en el pasado.
Sólo sé que es enorme...y que sigue creciendo.

El miedo ha movido miles de votos
que finalmente han sido indispensables
para sacar a Gran Bretaña de la Union Europea
( esa que con sus cosas buenas y malas,
a ayudado a mantener la paz entre territorios europeos durante todos estos años).

El miedo que ha impulsado
a cientos de miles de españoles a las urnas,
miedo a que unos sigan
y miedo a que otros lleguen.

El miedo sigue construyendo muros de hormigón
separando países
tanto en America como en el Mediterraneo.

El miedo que en los Estados Unidos hará votar
tanto a favor como en contra de un ególatra.

Se escuchan, escriben y dicen palabras de esperanza...
pero es el miedo el que les da sentido
bajo su forma coloreada.

El oscuro miedo que todos tenemos y tememos.

La soledad en la cual nacimos y morimos
la tememos mientras vivimos.
Nos arrejuntamos, nos vestimos,
sonreímos y nos enfadamos...
de nuevo por el miedo a quedarnos aislados.

Y aquí,
en mi burbuja de verdades no del todo ciertas,
o al menos incompletas,
intento descifrar cómo empezó todo
y cuando el tren acabará descarrilando.
La velocidad sigue aumentando.
Los muertos siguen creciendo.
El miedo va ganando.

Y siento que el universo se ríe
de nuestros infantiles comportamientos.

Yo, por mi lado,  trato en estos meses de mirar cara a cara a mis miedos internos.
Observo los ojos de las personas que han llegado a los límites inimaginables del miedo
y escucho historias que jamás reproduciré
(al no ser mías)
pero que se clavan en mi memoria
construyendo un poco más mi personalidad...

Solo me queda recordar lo que alguien un día escribió
y otro día yo ya reproduje:

"... nosotros seguimos creyendo en los asombrosos poderes del abrazo humano"




*

jueves, 23 de junio de 2016

De frente a escondidas



Valiente
con máscara
para esconder el miedo.

Volando
hacia abajo
para llegar a la cumbre.


Las luces de mi vida no se eternizan,
unas se apagan
dejando el recuerdo de su sabrosa quemadura,
otras se encienden
mostrando caminos jamás imaginados.

A cada paso
el miedo crece,
las sombras han podido cubrir
bellezas
muertas por la marcha continua hacia delante.



Cobarde
sin complejos
para mostrar el miedo.

Sumergido
en las alturas
hasta tocar fondo.


*